| Comenzamos a soñar el Centenario en Los Llanos Norte |
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| Jueves, 29 de Julio de 2010 11:11 | |
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Pensando en el Centenario del Instituto Chacabuco, sus autoridades y algunos estamentos concordaron que el colegio debía no sólo celebrar y festejar los cien años de presencia Marista en el valle de Aconcagua, sino que debía también realizar un Proyecto que plasmara el sello evangelizador más allá de las fronteras del colegio. Fue así que de a poco se fue dibujando la idea de hacer trabajo solidario o bien comunitario, pero había que buscar nuestro destinatario. Tras una serie de conversaciones se comenzó a trabajar con los vecinos de una localidad rural perteneciente a la comuna de San Esteban, cercana a Los Andes, del sector de Llanos Norte. Para el colegio este sector no es ajeno y viceversa, la presencia del Instituto Chacabuco en Llanos Norte se remonta al año 1994, con la realización de su primer Centro de Vacaciones (CEVA) que contó con la participación de 50 niños a quienes se les brindó un programa formativo y recreativo, apoyado por la entrega de desayuno, almuerzo y onces (merienda). Este trabajo lo realizó el Movimiento Marcha y se replicó durante los años 95, 96 y 97. Posteriormente, en el 2000 se concreta la construcción de la Capilla San Marcelino, desde ese momento se hace presencia Marista por medio de la Pastoral Colegial, concretando visitas los días sábados por la tarde para realizar con los niños y adultos del sector una catequesis, en esto participaban alumnos, apoderados y profesores. A partir del año 2001, el Centro de Ex alumnos se suma a las actividades en la mantención de la infraestructura de la Capilla y, posteriormente, refuerzan las Liturgias de los días domingos. Actualmente, inserto en el Proyecto de Pastoral Colegial, los Segundos años Medios (15 – 16 años) realizan actividades de recreación y catequesis con los niños de la Comunidad de Llanos Norte en la Capilla San Marcelino. Ese vínculo fue el que permitió que los vecinos conocieran de la labor y carisma marista y que abrieran sus corazones a nuestra propuesta, que busca “proyectar la misión evangelizadora de la comunidad marista andina, para el fortalecimiento del desarrollo comunitario del sector”.
Manos a la obra
Ese diagnostico se lleva a cabo con alumnos del colegio, aplicando una encuesta a 128 familias para conocer su situación en temas como: composición demográfica, realidad laboral, situación de vivienda, ámbito religioso, problemas comunitarios y alternativas de solución. Esta información fue presentada a dieciocho dirigentes de la comunidad en distintos ámbitos, juntas de vecinos, encargados de capilla, proyectos sociales, etc. Y con ellos se elaboró un diagnóstico. De este diagnóstico se pueden destacar cinco grandes ámbitos de trabajo: apoyo escolar a niños, alternativas de recreación, trabajo con familias y padres, apoyo en el tema de alcohol y drogas, y trabajo con dirigentes. Como resultado de este trabajo, se diseñaron las primeras tres grandes acciones:
Lanzamiento Oficial en la Junta de Vecinos
“Me enorgullece ser parte de un sueño tan hermoso ya que se siente una verdadera entrega, es la solidaridad en su real significado “ser capaces de entregar nuestro tiempo, conocimientos y compañía” a una comunidad deseosa de surgir, es realmente reconfortante. Siempre he pensado que es tan fácil hacer sentir bien a una persona, que no cuesta nada ser amable, que una sonrisa te puede cambiar el día y que entregar un poco de nuestro tiempo en beneficio de los demás no es difícil, por el contrario, una vez hecho te da una tranquilidad y alegría distintas al saber que estás actuando bien. Agradezco la oportunidad de participar activamente en este proyecto y poder aportar con un pequeño granito de arena en la realización de una obra tan hermosa”, sentencia Fresia.
Por paula Solar, Periodista I.Ch. Fuente : Revista Presencia Marista Nº 39 de Mayo 2010.
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