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Falleció el Señor Adolfo Arranz (q.e.p.d.) Imprimir Correo electrónico
Jueves, 22 de Julio de 2010 11:11

Lamentamos comunicar el sensible fallecimiento de nuestro querido amigo y hermano don ADOLFO ARRANZ ( q.e.p.d.), acaecido el pasado día 2 de Junio de 2010 en España, próximo a cumplir los 90 años de edad. El señor Adolfo Arranz era el padre de nuestro querido Hermano José Luis Arranz Merino, quien fuera Rector de nuestro Colegio entre los años 1993 y 1998.


 

 

Transcribimos el hermoso Recuerdo que de su padre hiciera el Hermano José Luis :

 

P A S C U A  D E  A D O L F O  A R R A N Z  (29-08-1920 al 02-06-2010)

 

ADOLFO, en etimología hebrea, significa: “noble”, “combatiente”, “lobo”. Era noble como la tierra castellana que le dio la vida y los frutos para vivir. Desde niño aprendió a combatir con las dificultades: combatió con el río para obtener la pesca, con el pinar por los apreciados piñones, con el valle por los mejores ajos, con las laderas calizas por el pan. Combatió consigo mismo, con su enfermedad y fue un lobo para defender lo suyo y a los suyos.

 

Era el menor de cinco hermanos y no conoció a su madre (murió al nacer él). La ausencia materna marcaría su carácter y su vida. Le costaba expresar el cariño y era brusco para hacerlo; le gustaba restregar nuestra cara de niño contra su barba o golpearnos el traste con su talón cuando caminábamos a su lado y le producía tal gracia estas acciones que espantaba a los gorriones con su risa. Sólo, se sentía indefenso; con alguien apoyándole al lado, era capaz de lograr las mayores hazañas. Amparo no sólo se transformaría en el amor de su vida y su compañera de camino, sino en: su consuelo, su motivación, su razón de ser, su amparo verdadero.

Tuvo cuatro hijos: Miguel, en Vallelado y los otros tres en San Cristóbal. Mary, en la casa de los suegros; José, en la de tío Pablo y David en la primera casa propia. Se sentía orgulloso de sus hijos entre familiares y amigos, aunque no le gustaba reconocerlo delante de ellos. Como les pasa a muchos, supo ser más abuelo que padre, se ganó el corazón de los nietos, era “un galgo”. Su fe, su amor al trabajo, el valor de los buenos amigos y la unidad de la familia son valores que atesoró toda la vida.

 

Como el agua del Cega fue haciendo su cauce y limando a su paso las piedras calizas; él, como su amado río, fue puliendo su carácter y su orgullo con los años y la enfermedad. Se volvió tranquilo, sencillo y agradecido de todo y de todos. Supo cerrar su vida en paz consigo mismo y los demás. Ahora, por fin, “sacó sus pies de las alforjas” y se abandonó libre en el amor de Dios.

Siento que Adolfo se va como un agradecido de la vida, contento con lo que le tocó vivir y sin mayores quejas por lo que tuvo que luchar. Agradecido de Dios y de la familia, orgulloso de sus hijos y de sus nietos, satisfecho del camino recorrido.

El Cega guarda silencio en tu partida, como si se detuviese su cortejo de agua en tu último paso; el verde pinar llora sus zarambujas y tu pueblo y tu gente, tus familiares y amigos, todo tu Vallelado, se ha unido como una manada de ajos para darte el último adiós. La Virgen del Henar, Patrona de los resineros, te recibe con los brazos abiertos en el Pinar celeste de su Hijo.

Adiós quiere decir “vaya usted con Dios”, adiós “Cocinas”, adiós padre, adiós amigo, adiós.

 
Quillota, 02-06-2010 

Jose Luis Arranz M. 

 

Apoyados en la fe emanada de la enseñanza cristiana recibida en las Aulas Maristas, elevamos nuestras fervientes oraciones por el eterno descanso de su alma, juntamente con encomendarla en nuestras oraciones, por lo que creemos que ya ha sido acogida en el Reino de Dios y duerme en la paz del Señor.

Acompañamos en estos momentos de dolor a nuestro querido Hermano José Luis como a sus familiares, por la irreparable pérdida de su ser querido.

  

Oración por los Difuntos

¡Oh Dios! Nuestro Creador y Redentor, con tu poder Cristo conquistó la muerte y volvió a Ti glorioso.

Que todos tus hijos que nos han precedido en la fe participen de su victoria y disfruten para siempre de la visión de tu gloria donde Cristo vive y reina contigo y el Espíritu Santo, Dios, por los siglos de los siglos.Amén.

Dales, Señor, el descanso eterno.
Brille para ellos la luz perpetua.

Descansen en paz. Amén.

María, Madre de Dios, y Madre de misericordia, ruega por nosotros y por todos los que han muerto en el regazo del Señor. Amén.